junio 12, 2013


No hay manera.
De todas las lluvias en la ciudad
Eres la manera más triste de decir: aguja en el pecho.
Un pinche temblor de ser
A todas horas que te haces presente
A toda pulsación de vida en tus manostermómetro
A toda madre tu espíritu & tu santo cuerpo.
Partes madres cada vez

Partes, nada más.



marzo 10, 2013

AL PIE DE TU CERRO DE LA ESTRELLA LO REPITO


1 hembra
      es
         1 sueño
que
         deja cicatriz
1 boleto para 1 viaje
1 ladrillo que será tu incendio
           tu futura habitación
-la que ya tienes-
cuando cantas / junto a ella
               -dentro de ella-
& pelean 2 en 1 / 1 en 2
la despeinada anarquía de sus viscosidades
sus nonsenses / (su 3 posible)
           Realidad-esperma
           Realidad-garradetigre
Época en que tus más tímidas tarántulas
comienzan a saber qué piojos / qué juego
           lo que no muere es el juego
eyaculas & sonríes




LA ÚLTIMA BALADA DEL SOL
(Para ser cantada en la boca-granada abierta del Metro)

I


Qué muchacha
nos acompañará
en estas madrugadas / casi muertas bajo este viento
1/2 animal 1/2 estatua
(70% guacamaya disecada)
qué muchacha nos acompañará 
qué revólver
qué canción


II


¿Será 1 hoguera tribal
la cáscara alborotada de sus muslos?
¿1 florero-aroma de gladiolas
la varita de incienso de su clítoris?
¿Aparecerá el pueblo fantasma de mi boca
entre las rocas de sus mapas genitales?
¿entre la excitación-caleidoscopio de sus fuegos pálidos?

¿Arderá en ella el altamar?
¿Los cromosomas de sus veleros tendrán alas?


Mario Santiago Papasquiaro.




febrero 18, 2013



No caben más lámparas.
Se desborda la luz en la azotea.
No sirvieron de nada el incienso y la hierba
que busqué en el filo de un precipicio
para recordar tu nombre.
Lo cierto es que ya no estoy
para pedirle favores al viento.
Siempre antes del tiempo, después.
Ya no me conciernen las máquinas.
Parece que quiero escapar al cuerpo.
Presiento otra vez que empiezo a escapar
del cuerpo
del sitio
del vientre
del árbol
del mano
del ojo
del metro
del urbe
de este encierro de nulas proporciones.
Lo que está roto, roto está.
Lo que asemeja la sequedad, es la luz
golpeando contra la puerta.

septiembre 08, 2011

Me quemo.
Me mueren las palabras
en el pecho. No logran articularse.
Me duele el mundo, una muela.
Duele el fuego que consume la realidad.

La verdad se incendia
Y yo sólo tengo ganas
de arrojarme al fuego.
A la chingada mis palabras y las tuyas
(no sirven de nada).
Quiero ser liquen, perro, larva.
Renacer en otro tipo de jaula;
Quisiera, por ejemplo, retornar a la suave calma del eucalipto.

...

Tengo recuerdos salados de mi destino
Tengo vagos recuerdos del futuro color de mis manos
       -------- reminiscencias

Tengo – desde hace unos días –  palabras ardiendo
en una esquina inaccesible del pecho
El sonido de sus labios desmentido hasta la última gota

Tengo un sueño recurrente en la punta de los dedos:

                                                                      lanzarme al v
                                                                                                 a
                                                                                                  c
                                                                                                   í
                                                                                                   o
Tengo un cofre lleno de abismo en la ventana
una extraña vocación por el mar profundo
un satélite extraviado
un sauce
un son


Cae una lluvia que cala lenta en los poros de la piel..::.:::: p e r f o r a:::….::...

Perdura una imagen rojiza que escucho a kilómetros

Parpadea, piedra -péndulo del agua / escalera-


Té a todas horas
te aviento
té al viento
te habito toda
a ti toda el aura
té la tez del tiempo
tenue tez de toda el aura
Tomo té
                 Te tomo
-yo, títere de tí,  de tú

y del agua-


A ti

de ti
teea
te
he a ti
he a ti aquí.


enero 04, 2010


I
Qué comes que adivinas
el color de los corales sumergidos en concreto,
¿En qué ciudad de piedra?

II
Otra vez
(corazón de nuez)
tu tez desdoblándose
lentamente en el espejo.

III
No habría más nada
que noches escritas sobre tu espalda
en el dialecto de la elipsis

Que tu cuerpo es álgebra,
cálida-gélida lámpara.
Luz auténtica del más profundo abismo.

diciembre 26, 2009


Pintar de blanco un extremo u otro de la habitación,
amputarme un brazo, el otro,
extirpar tu crecimiento en mis entrañas,
desde el fondo.

Hilo a hilo cesar la luz


No podrás volver a desmentir ninguna tarde,
no vendrás.
No podrás volver


(trazo en el suelo un recuadro
de pétalos de amapola.
Cavo profundo, largo rato.
El tiempo socava)

En la arena tus palabras, todas.
En la tierra tus palabras.
En las palabras tu nombre
de arena y polvo y ceniza,
en la tierra.
Entre la tierra,
Bajo la tierra.
Enterrado todo,
como raíz.
En la tierra.
Bajo la tierra, en la arena.
Todas tus palabras de arena bajo la tierra.

noviembre 11, 2009

Origami.


Tomo una hoja,
hago un doblez, dos, seis,
al infinito...






Abismo.


Dibujé en el muro una ventana interminable, un fractal.
Hay demasiadas ventanas.
Cada ventana tiene una ventana que tiene ventanas.
El aire es espeso cuando entra,
se retroalimenta,
expulsa una gran corriente.
El invierno es duro.
Entra la luz, entra la luna,
entra el polvo, la desazón, el buen tiempo,
las bocinas mientamadres de la avenida.

No quiero hablar de números.
Todo esto tiene qué ver
con un gusto personal,
con una antigua vocación por los microcielos.